LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

Martín Villanueva González


La palabra “crítica” suele tener una connotación negativa para la mayoría de nosotros. A pesar de ello, no es raro encontrar que algunas personas tienen una predisposición natural a ser más críticos o escépticos en situaciones que muchas otras tenderían a aceptar, sentirse confiadas, o simplemente, creer. Por esa razón, esas personas usualmente son vistas como “gente negativa” que siempre está “buscando errores” y “criticando cualquier decisión”. Sin embargo, esas calificaciones pueden resultar injustas porque, seguramente, ellas solo están haciendo uso del pensamiento crítico.

El pensamiento crítico no es algo que tiene que ver con los rasgos de la personalidad de la gente. El pensamiento crítico es un método que nos ayuda a pensar, usando el escepticismo y la duda de una manera constructiva, con la finalidad de analizar las situaciones o problemas que se nos presentan y tomar mejores decisiones.

Richard Paul, miembro de la Fundación para el Pensamiento Crítico, califica al pensamiento crítico como “el arte del escepticismo constructivo” y también como “el arte de identificar y quitar prejuicios”. Paul, define al pensamiento crítico como “ese modo de pensar – sobre cualquier tema, contenido o problema – en el cual el pensante mejora la calidad de su pensamiento al apoderarse de las estructuras inherentes del acto de pensar y al someterlas a estándares intelectuales.”

Pero ¿cuáles son los beneficios que se derivan del uso del pensamiento crítico? Según la Mini-guía para el pensamiento crítico elaborada por los doctores Richard Paul y Linda Elder, el pensador crítico y ejercitado puede formular problemas y preguntas vitales con claridad y precisión; puede extraer información relevante y usar ideas abstractas para interpretar esa información de manera efectiva; puede llegar a conclusiones y soluciones, probándolas con criterios y estándares relevantes; puede pensar con una mente abierta, idear soluciones a problemas complejos y comunicarlos de manera efectiva y persuasiva.

De lo anterior, se puede concluir que el pensamiento crítico ayuda a desarrollar habilidades tales como la observación, el razonamiento, el análisis, el juicio, la toma de decisiones y, finalmente, la persuasión. Frente a estos beneficios, considero que resulta de suma importancia entrenarnos adecuada y persistentemente en el uso del pensamiento crítico a fin de mejorar nuestra calidad de pensamiento y, con ello, la calidad de nuestras decisiones.

Deja un comentario